Sinusitis
Se trata de una de las enfermedades más frecuentes y discapacitantes que existen, ocasiona un gran número de muertes en el mundo y produce una alteración importante en la calidad de vida de quienes la padecen; por tanto, provoca una gran pérdida de días laborales y de recursos en general. Es también un problema significativo de salud pública, ya que se invierte una enorme cantidad de recursos económicos para su tratamiento.
Los senos paranasales son cavidades óseas que forman parte de la cara y el cráneo y que, junto con los tejidos que conforman la nariz, cumplen las funciones de respiración, emisión de voz y olfato; para lo cual tienen que filtrar, calentar y humectar el aire que penetra en la nariz.
En condiciones normales, la nariz produce de un litro a un litro y medio de moco al día que ayuda a cumplir estas funciones; pero cuando se estanca, favorece la proliferación de virus o bacterias cuyas causas más frecuentes son los cuadros infecciosos de las vías respiratorias, las alergias, las desviaciones del tabique nasal, los traumatismos de la nariz y otras menos comunes como los tumores, pólipos nasales y malformaciones. Además, existen factores que predisponen y que junto con las causas mencionadas favorecen el desarrollo de infecciones: el tabaco, el polvo, las drogas, los medicamentos; bucear, nadar, la aplicación de gotas nasales en forma inadecuada (muchas veces por automedicación y otras prescritas por los mismos médicos).
Los síntomas varían en cada caso dependiendo del tiempo de evolución, si es aguda o crónica o si es sólo inflamatoria o hay infección.
Síntomas
Los pacientes con sinusitis aguda pueden presentar cualquiera de estos síntomas: secreción nasal que puede ser verde o amarilla, obstrucción y congestión nasal, fiebre, malestar general, tos, mal aliento, pérdida del olfato, dolor en la frente o detrás de los ojos, lagrimeo y lagañas. En la sinusitis crónica los síntomas disminuyen y puede presentarse uno o varios de los ya mencionados, y aunque no hay fiebre ni malestar general, la persona sufre cuadros gripales frecuentes o que duran varios días. Tanto en el caso de la sinusitis crónica como en la aguda se pueden presentar complicaciones como meningitis, abscesos cerebrales u orbitarios y ceguera. Afortunadamente, en pocas ocasiones estas complicaciones llegan a ser fatales.
¿Cómo saber si tengo sinusitis?
El diagnóstico se hace con base en los síntomas, en una buena exploración física y ahora también con un estudio endoscópico, que hace posible visualizar todas las estructuras de la nariz y permite que un monitor muestre al paciente todo lo que los médicos ven. Esta exploración es muy sencilla, se realiza en el consultorio y no ocasiona dolor, sin embargo, se aplica anestesia local para evitar posibles molestias al paciente que impidan la revisión exhaustiva.
En la actualidad la mayoría de las instituciones y de los otorrinolaringólogos cuentan con este avance tecnológico, que permite un diagnóstico y un tratamiento temprano, evitando así que se llegue a un estado crónico y otras complicaciones.
Aunque el diagnóstico es clínico, a veces podemos apoyarnos en radiografías de los senos paranasales para corroborarlo o en la tomografía computada que es más específica, y que muestra no sólo la inflamación; sino también todas las estructuras de la nariz que pueden contribuir al desarrollo de este problema. También es útil en caso de que el paciente requiera cirugía porque facilita el abordaje y en consecuencia se evitan complicaciones. La resonancia magnética es buena; pero tiene la desventaja de ser más cara que las placas simples y que la tomografía, por lo que no está al alcance de todos los pacientes; sin embargo, puede ser de gran utilidad cuando hay tumoraciones. Aunque una prueba como el exudado rinofaríngeo ayuda a identificar a los gérmenes causales y a determinar cuál es el antibiótico más adecuado para combatirlos, se necesita una técnica especial para tomarlo y esto no es fácil de hacer en el consultorio (se debe tomar una muestra de moco para analizarla en el laboratorio).
Sobre el tratamiento de la sinusitis
El tratamiento requiere periodos de hasta 21 días de tomar antibióticos, además de descongestionantes nasales, antiinflamatorios y esteroides por vía oral o nasal, subrayando la importancia de realizar aseos de la nariz con agua salina.
Los fracasos en el tratamiento son resultado de la interrupción del mismo, de la mala elección del antibiótico y de enfermedades adicionales.
Es fundamental tratar la enfermedad a tiempo para evitar complicaciones; pero lo más importante es tomar medidas preventivas para que ésta no se presente.
Medidas preventivas
No fumar, tratar a tiempo la alergia (si es que existe) y los cuadros infecciosos de las vías respiratorias, evitar el contacto con personas enfermas, evitar la natación si hay un cuadro infeccioso de las vías respiratorias, llevar una alimentación equilibrada y aplicar a los niños todas las vacunas que le correspondan. Cuando a pesar de múltiples tratamientos no se observa mejoría, se recurre a la cirugía.
Y si bien antes se usaban tratamientos muy agresivos y con complicaciones importantes, con el avance tecnológico se dio un giro favorable al manejo médico quirúrgico de los padecimientos de la nariz, de los senos paranasales y de las estructuras vecinas.
En Europa, la endoscopia se empezó a usar en la década de los setenta; sin embargo, en los ochenta fue cuando tomó auge en México y América Latina. En un principio la técnica no se aceptó en nuestro país e incluso hubo detractores que auguraban que no tendría ningún futuro, después de 15 años de uso más general los otorrinolaringólogos mexicanos no sólo aceptan y practican esta intervención, sino que gracias a ella se puede decir que se llegó a comprender cabalmente la fisiología de la nariz y de los senos paranasales. Por tal motivo, los procedimientos radicales anteriores fueron paulatinamente dando paso al manejo funcional de estas estructuras. El tiempo transcurrido y el conocimiento que da la experiencia han modificado la conducta quirúrgica de los médicos, que dejaron a un lado los procedimientos donde se quitaban grandes resecciones de tejidos mucosos y óseos que nulificaban la funcionalidad de la nariz, para mejorar la función nasal y la de los senos paranasales, esto facilita la respiración y el buen manejo del moco. En sus comienzos, a cirugía endoscópica se aplicaba de manera exclusiva en casos de sinusitis; pero en la actualidad el margen se ha ampliado hacia otros problemas.
La cirugía endoscópica funcional de la nariz se ha extendido de manera importante a nivel mundial, fundamentalmente porque en muchos casos ha demostrado ser superior a los abordajes externos.
Ventajas
Recuperación más rápida y con mínimas molestias postoperatorias, existe menor sangrado, menor daño de los tejidos nasales, no deja cicatrices externas ni en los tejidos mucosos; por último, el paciente se puede reintegrar a sus actividades laborales en un plazo muy corto.
Desventajas
El instrumental y el equipo son costosos y no todos los médicos están entrenados para manejarlos, si el instrumental falla se necesita personal capacitado para repararlo de forma urgente. Con el transcurso del tiempo las ventajas de la endoscopia nasosinusal se han hecho evidentes y se han visto favorecidas por el desarrollo de nueva instrumentación y tecnología. Sin embargo, para ponerlas en práctica de manera segura, el otorrinolaringólogo debe cumplir con algunos requisitos básicos: es indispensable que conozca minuciosamente la anatomía, debe manejar las diferentes técnicas quirúrgicas existentes, es imprescindible que domine el tratamiento de las posibles complicaciones inherentes a la enfermedad y finalmente, necesita dominar a la perfección el material que va a emplear.
La filosofía de la endoscopia implica que la cirugía no depende de la extensión del procedimiento realizado, sino del restablecimiento de la función nasal y de la preservación de la anatomía.